No quería dejar pasar más días sin enseñaros unas galletas que he sacado de un librito en el que solo vienen galletas más festivas, el glaseado es diferente a las galletas decoradas que suelo hacer normalmente, son muy rápidas y fáciles de hacer y, por supuesto, riquísimas.
Otro día os enseñaré mis otras galletas decoradas, también si me da tiempo, quiero hacerle a los compañeros del cole de Samuel, pero el Jueves ya dan las vacaciones y tengo tantas cosas que hacer que veremos si puedo.
Hoy quiero felicitar y dedicar estas galletitas a mi amiga Juana de La cocina de Babel, que hoy es su cumple, así que ¡muchas Felicidades! y, como no, Feliz Navidad! a todos mis seguidores.
INGREDIENTES:
- 250 gr de harina
- 125 gr de azúcar glass
- 1 cucharada de ralladura de limón
- 1 huevo
- 150 gr de mantequilla fría
Para el glaseado de limón:
- Zumo de limón
- Unos 100 gr de azúcar glass
- 1 cucharadita de ron
Para el glaseado de fresa o frambuesa:
- Sirope de fresa o frambuesa
- Azúcar glass
Elaboramos con las manos una masa con la harina, el azúcar glass, la ralladura de limón, el huevo y la mantequilla. Hacemos 2 bolas y entre dos hojas de papel para horno extendemos la masa hasta obtener entre 3-4 mm de grosor. Dejamos reposar 1 hora en la nevera. Cortamos con los moldes y colocamos las galletas en una bandeja de horno con papel vegetal. Cocemos nuestras galletas en horno precalentado a 180º C unos 15 minutos. En el libro indicaba 10 minutos, pero tuve que dejarlas por lo menos 5 minutos más ya que todavía la masa estaba cruda, supongo que, como siempre, dependerá de cada horno.
Una vez frías primero hacemos el glaseado de limón y las cantidades son un poco a ojo hasta obtener la textura deseada. Pintamos con un pincel las galletas y dejamos secar, (yo usé un pincel de silicona y quedó muy bien), una vez secas, igualmente a ojo echamos en un cuenco sirope de fresa o frambuesa y azúcar glass hasta obtener una texturada apropiada para hacer algún dibujito a nuestras galletas. Este glaseado tardará un poquito más en secarse y por último comerse una detrás de otra estás deliciosas galletas.