En una de las comidas que organizaron mis primos y amigos en el local que alquilaron durante todas las Navidades en el pueblo, una de las chicas llevó un postre que me encantó. Nada más probarlo me recordó a un dulce que hacia tiempo no comía, enseguida recordé que eran como los pepitos de crema. Como no, le pedí la receta para poder hacerlos en cuanto llegará a Madrid, pero hasta ahora no había tenido la ocasión de hacerlos y la verdad es que ha sido un éxito total. Si os gustan estos bollos os váis a sorprender de lo que se asemejan.
INGREDIENTES:
- Galletas redondas o cuadradas
- Un sobre de preparado para hacer flan
- 1 o 2 huevos
- Azúcar y canela
Es muy sencillo y no os pongo cantidades porque es un poco a ojo. Lo primero es hacer el flan, yo use un sobre de Potax y seguimos las instrucciones del fabricante (con un sobre, 4 o 5 cucharadas de azúcar y 1/2 litro de leche sale una buena cantidad). Dejamos enfriar. Una vez frío lo untamos en una galleta (cuanto más rellenito le metáis más rico estará). Colocamos encima otra galleta y os quedará a modo de sandwich, lo mojamos en huevo batido y lo freimos en aceite casi vuelta y vuelta. Escurrimos en un papel absorvente y rápidamente lo pasamos por una mezcla de azúcar y canela. Dejamos enfriar y listo para comer, de verdad que saben igual que los pepitos de crema.














